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¿Cine “Quinqui” o cine social?

9 Abr

 

Finales de los años 70, un reducido grupo de cineastas comenzaron a reflejar en sus películas la problemática de la delincuencia juvenil en España. Es el caso de: José Antonio de la Loma y Eloy de la Iglesia. Ambos cineastas realizaron un cine con la finalidad de concienciar a la sociedad española sobre el problema de la delincuencia juvenil. La crítica catalogo sus películas como: Cine “Quinqui” En donde el motor dramático son las acciones delictivas cometidas por jóvenes delincuentes: robos, atracos, fugas con vehículos, persecuciones policiales. Narrando el motivo por el cual estas personas se veían empujadas a delinquir: necesidad, falta de oportunidades, desclasificación social, marginalidad, drogadicción. También se muestran las consecuencias de los actos delictivos: persecuciones policiales, torturas policiales, cumplimientos de condena, atropellos, muertes, enfrentamientos armados con la policía, victimas inocentes. En definitiva se muestra toda la “cadena” que forma parte del día a día de la delincuencia y la dureza empleada por las fuerzas del orden para reducir a estos delincuentes. A este género cinematográfico se unieron otros consagrados realizadores como fue: Vicente Aranda, Carlos Saura, Alberto Rodríguez y otros muchos más. Aportando nuevas formas de enfocar a la pantalla los entornos marginales del aquel entonces y de ahora. Mostrando desde el punto de vista más Humano: los impulsos y sentimientos de estas personas catalogadas socialmente delincuentes.

Películas que dirigió José Antonio de la Loma consideradas cine Quinqui:


• Perros callejeros (1977)
• Perros callejeros II. Busca y captura (1979)
• Los últimos golpes de El Torete (1980)
• Yo, “El Vaquilla” (1985)
• Perras callejeras (1985)
• Tres días de libertad (1995)
 

 

Películas que dirigió Eloy de la Iglesia consideradas cine Quinqui:

  • Navajeros (1980)
  • Colegas (1982)
  • El pico (1983)
  • El pico II (1984)
  • La estanquera de Vallecas (1987)

En el género cinematográfico “Quinqui” aportó un aliciente al cine español creando un nuevo género dentro de la industria cinematográfica española. Llegó en una España que se adaptaba a los nuevos cambios políticos. El cine de los años 50 y 70 donde se mostraba una clase social española bien acomodada. Los personajes de aquel cine hacían referencia a un perfil: católico, cumplidor, servicial y patriótico. La imagen que el régimen Franquista ofrecía dentro y fuera de España ya que el cine era de gran importancia para conocer la imagen de la sociedad española. Un cine dominado por la censura que no podía contradecir al régimen impuesto por Franco; tenía que ser acorde al régimen. A finales de la década de los 70 llegó la libertad de expresión cinematográfica haciendo reflejo de la realidad social. Con directores cómo: José Antonio de la Loma, Eloy de la Iglesia. Los cuales con sus largometrajes mostraron los problemas sociales de la España de aquella época: “La delincuencia juvenil y sus consecuencias”

Los delincuentes que inspiraron estas películas; en su mayoría adolescentes analfabetos. Llegaron a ser utilizados con fines políticos para los enemigos de la democracia. Los conservadores del régimen que aún quedaban dentro de las instituciones españolas culparon a la recién implantada democracia como: principal  causa de actos delictivos estos jóvenes malhechores. Siendo para su beneficio usar a los delincuentes como publicidad antidemocrática: El terror social causado por la sustitución del régimen. Rechazando corregir el problema catalogaron a estos delincuentes junto a su entorno de incorregible. Asegurando no haber esperanza para estas personas, convirtieron el asunto de la delincuencia juvenil en un círculo cerrado. En las películas se muestra como estos jóvenes entran y salen fácilmente de los centros correccionales: algunas veces por fugas, otras veces indultados. Para algunas asociaciones de interés político resultaba más beneficioso tener a estas personas en la calle cometiendo delitos, que privados de libertad cumpliendo un castigo, sin ser estos una amenaza pública.

A partir del impacto causado por estas películas, los responsables sociales comenzaron a tomar otro tipo de medidas para afrontar el problema que no fuera únicamente un círculo cerrado convertido en: “policía, juez, cárcel, a la calle, policía, juez, cárcel, a la calle…” Comenzaron a tratar el problema de la delincuencia juvenil más allá de la actual medida anteriormente implantada. Reconociendo que el problema no estaba causado únicamente por el origen y el entorno del propio delincuente. Sino por: la falta de valores, oportunidades, falta de educación y falta de motivación en estos círculos marginales. Una de las principales medidas  fue invertir más medios en intervención social.  Dicha intervención fue un gran medio de ayuda para multitudes de personas ancladas en la marginalidad ya que aportaron nuevas mejoría en sus vidas. Más que cine “Quinqui” se consideraría desde entonces como: cine social. Estas películas únicamente pretendían hacer un llamamiento a la sociedad y a los altos cargos sobre un problema impuesto por la falta de oportunidades en la España de aquel entonces. La delincuencia es la única condición que se ejerce por obligación.

Es cierto también  a los pocos meses del estreno de “Perros callejeros” la delincuencia aumento en personas alejadas a los entornos marginales y delictivos, considerando “atractivo” aquel mundo visualizado en la pantalla. El afán por el dinero fácil junto a la sensación de riesgo; llevaron a muchas personas a imitar las acciones de estos malhechores.

No solo en España se han rodado películas con esta problemática de fondo. En México el director Valentín Trujillo dirigió en 1985 “Ratas de ciudad” un largometraje que recoge el drama de la inseguridad de México creado por la delincuencia juvenil y corrupción policial.

Una de las últimas producciones independiente sobre cine “Quinqui” se trata del largometraje “Criando ratas” dirigido por Carlos Salado. Esta película pretende ser una prevención a la delincuencia juvenil actual; a la vez que una reflexión. Realizada de forma sutil, con escaso presupuesto, logrará sorprender al espectador. La delincuencia siempre está unida: a la falta de oportunidades, al rechazo y exclusión social. Cuenta la historia de “El Cristo” Un joven alicantino atrapado en un ambiente marginal en nuestros días. Este film se asemeja a los primeros largometrajes “Quinqui” con interpretes reales en sus entornos reales.

Este género cinematográfico ha creado a la vez que recordado a leyendas y mitos de la delincuencia como ejemplos: Juan José Moreno Cuenca “El Vaquilla” su vida fue llevada al cine por José Antonio de la Loma en “Yo el Vaquilla” Otro delincuente convertido en leyenda fue: José Joaquín Sánchez Frutos “El Jaro” Cuya vida fue llevada al cine por Eloy de la Iglesia en su largometraje “Navajeros” Tal vez uno de los más populares y recordados puede ser: Eleuterio Sánchez Rodríguez “El Lute” Cuya vida inspiraron dos películas; llevadas a la pantalla por Vicente Aranda, sobre la biografía que el propio Eleuterio escribió. También este género ha dejado reconocidos personajes  y actores en nuestro recuerdo como: “El Torete” Interpretado por Ángel Fernández Franco,”El Pirri” José luís Fernández. Una de las caras más recordadas de este género tal vez sea la de: José Luís Manzano. Actor que interpretó la mayoría de los personajes protagonistas en las películas de Eloy de la Iglesia. Falleció en 1992 por sobredosis de heroína, con tan solo 30 años. Destacando por tener cara de “niño bueno”, pelo rubio y rizado. Se convirtió en un mito del cine “Quinqui”. La mayoría de los intérpretes del cine “Quinqui” de los 80 fallecieron por la misma causa: adicción a la heroína, sida, muerte de bala… Muchos de ellos eran delincuentes y consumidores de drogas habituales; los cuales más de una vez en sus vidas pasaron por prisión. Su popularidad fue breve, siendo conducidos nuevamente a la delincuencia y marginalidad. El cine tan solo fue un paréntesis en sus aceleradas e injustas vidas. En otros casos fue la ficción cinematográfica quien se convirtió en realidad. Fue el caso de la actriz y presentadora de televisión: Sonia Martínez. Una estrella de los 80 (hoy en día muy recordada) Interpretó un papel en la película “Perras callejeras” en 1985. De forma inmediata su vida dio un giro de 180 grados sumergiéndose en lo más profundo de la marginalidad. Siendo adicta a la heroína contrajo sida. Falleció en 1994 con tan solo 31 años a causa de esta enfermedad.

Otros realizadores cinematográficos realizaron otras películas denominadas “Quinqui”.

Una lista con los siguientes títulos realizados hasta la fecha de hoy.

  • · (1980) “Chocolate” de Gil Carretero.
  • · (1980) “La patria del rata” de Francisco Lara.
  • · (1980) “Maravillas” de Manuel Gutiérrez.
  • · (1981) “Todos me llaman Gato” de Raúl Peña.
  • · (1981) “Barcelona sur” de Jordi Cadena.
  • · (1981) “Deprisa, deprisa” de Carlos Saura.
  • · (1984) “De tripas corazón” de José Luís Sánchez Valdés.
  • · (1987) “El Lute: camina o revienta” de Vicente Aranda.
  • · (1988) “El Lute II: mañana seré libre” de Vicente Aranda.
  • · (1988) “Matar al Nani” de Roberto Bodegas.
  • · (2005) “7 vírgenes” de Alberto Rodríguez.
  • · (2006) “Volando voy” de Miguel Albaladejo
  • · (2012) “Criando ratas” de Carlos Salado.

Después del fenómeno cine “Quinqui” otros autores y creadores se apuntaron a la protesta con nuevas formas  expresión independientes al cine. Una de ellas fueron las historietas del dibujante español Ramón Tosas Fuentes, más conocido como “Ivá” y su personaje para cómic “Maquinavaja” en 1986. Inspirado en los delincuentes habituales de las Ramblas de Barcelona. Siendo estas historias llevadas al cine y teatro (No fueron catalogadas “Quinqui” tampoco sociales por su forma de narración cómica) El cine  “Quiqui” reflejó  el conflicto social, Ivá con “Maquinavaja” criticó la política social y todo el conjunto que crea el sistema de ciudadanía española, desde el punto de vista de un delincuente.

Otro ejemplo fue el de la música. Grupos, y solistas recordaron en sus canciones las vidas de estos personajes delictivos. Haciendo un recordatorio por los problemas a los que se enfrentan las personas adentrándose en el mundo de las drogas y delincuencia. Intentando así evitar que nuevas generaciones entraran a formar parte una nueva ola de delincuentes activos.

En la actualidad pocas películas de cine general o de cine “Quinqui” han reflejado la realidad de los presos españoles. Tal vez un buen proyecto cinematográfico sirva como empuje para mejorar las condiciones de los presos dentro de la cárcel. En la película “El pico II” Eloy de la Iglesia narró una historia dentro de la prisión de Carabanchel en Madrid. Con la trama de la circulación de heroína en las prisiones, aunque de forma muy fugaz. Como dato curioso en España ha día de hoy un 76% de los presos tienen problemas mentales a causas de las drogas.  Es curioso que hasta en el cine “Quinqui” la prisión siempre se mostrara de una forma superficial,pasajera, narrada como parte del problema. Rara vez se ha hecho una película ambientada en las circunstancia de un preso en la cárcel día tras día, hasta el final de su condena con plena realidad.  En la realidad: la prisión y las condiciones de los presos españoles sigue siendo un asunto que nadie nos querido narrar con sinceridad.